Ojos desiertos
Ojos desiertos
Presagio anunciado es,
Adulación subordinada,
Madurez encantada.
Vuela en pensamientos ajenos,
La voluntad del desierto,
Que sigue los pasos de la arena,
El infinito le espera.
Sin mucho que decir,
He dicho de mas,
Extraño lo que decidí olvidar,
Y por esto un muro de Berlín me acompaña.
No aparece lo suficiente que espero,
Porque insuficiente ha sido lo que amo,
Sin tantos decoros,
Es imperfecto.
Uno o dos,
Tres o cuatro;
A quien le abras la puerta,
Ese entrará...
No necesariamente para quedarse,
Pero así está escrito.
Por esto mi puerta está cerrada,
A como el arca de Noé,
Sin derecho a abrirla
Hasta que el Ser Supremo lo permita.
"Alguien ahí"? ...
Sigue tu rumbo sin dirección,
Esta habitación está sellada.
Extraño aquellos besos envenenados,
Aquellas palabras esperadas por siempre,
Esas que jamás llegaron.
Tempestad que se lleva el viento
Es esta,
Que viene y va
con la tormenta de temporal.
Y este que cumple con el cielo,
Ha desaparecido,
No ha venido aún.
Pero hasta hoy,
Me conforta,
Sus ojos tienden esclavitud,
De ese tesoro llamado:
Amor.
Segundos contados,
Olvidando una vida entera,
Donde recuerdo alegrías
Y pesadumbres de un mismo ser.
Donde fueron los besos en la niebla?
Los abrazos en locura,
La negación de las caricias?
A donde mas que al olvido?
Vagante músico,
Modela su estructura ambigua,
Como andrógenos corazones,
Actúan en la soledad del espejo.
Este desierto me conforta,
Comparado con el ayer,
Este es mejor.
Lidia Avilés
Julio 19, 09




