La ciudad me espera
La ciudad me espera
Cuando lo importante se torna real,
Se me olvida este mismo instante en el que mi corazón lloró,
Cuando todo se torna duro,
Ahí llega la mano del Dios viviente.
Pensar en lo absurdo,
Es solo una distracción,
Pensar en que aquel me quebró el corazón,
En Dios tengo satisfacción.
Porque distraída en cantos de ilusión anduve,
Descoordinada en voces de pasión estuve,
Alborotada con rasgos de placer compuse,
E idiotizada en los errores de ayer contuve.
Pero aquí llega el día,
En el que la dulzura de la profecía,
Me hace recordar que por lo que vivo,
No tiene mejor final.
Un final esplendoroso;
Me confundí un tiempo,
Pensando que mi vida era mía,
Cuando por fe aliento que Él mas grande ser
Ha pagado por ella.
Mi vida realmente no es mia,
Vida le pertenece a Él,
A mi Señor el mayor Ser.
Me suspendo en el tiempo,
Que esto debía suceder,
Me enredo en mis escritos,
Que lo que escribo es todo de Él.
Confundida ya no estoy,
Sana de nuevo voy,
Triunfante entendiendo la bondad,
De esa agonía que me saco sin dudar.
Porque por lo que vivo,
Nada lo puede cambiar,
Apartada para la eternidad,
Sin distracciones que no lleven lección,
Sin dudas que no lleven salutación.
Adiós a la distracción,
Hola al cielo.
Lista estoy,
Como los camellos en el desierto.
Añorando y sabiendo,
Que la ciudad está cerca.
10-28-08
Lidia Avilés




Comentarios sobre La ciudad me espera
evocando poemas al cielo voy,
escribiendo para mi señor,
para aquel que me dio salvación,
para aquel que lo hizo por amor.
y ese dia se a de llegar no hay que dudarlo, buen poema felicitaciones!!!